Mi-Maldito-Blog

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"Agárrame esta"

No entiendo del todo qué sucede en el cerebro de aproximadamente un 90% de los especímenes masculinos de nuestra especie. O si yo estoy averiado. O simplemente soy un iluminado que logra ver una  verdad clara detrás de la forma más burda del albur.

Por alguna razón, no parece existir una manera más varonil de atacar a tus contrincantes del mismo sexo que proponiéndoles actos homosexuales.

"yo te voy a dar... pero por detroit"
"agárrame esta!" (se señala o agarra los genitales)
"te la metí, puto!" (se practica la roqueseñal)

Amiguitos, homosexual es el que coge con otro de su mismo sexo. Resulta igual de puto chupársela a otro tipo que pedir que un tipo te la chupe ("vas a chupar pero esta!!!").
Cada que intentan reventar a su mejor amigo, o al tipo que mas les caga con alguna implicación en la que el supuesto ofendido participa pasivamente en una práctica sexual con ustedes, se están declarando gays, homosexuales, putos, shotos.... Justo lo que aparentemente consideran bajo y humillante.

Siendo heterosexual me provoca la misma repulsión que me pidan "agarrárle allá" a algún otro hombre, como pedirle o insinuarle a otro individuo que me toque los genitales. Ugh...

El suicidio de calamardo

Recién leí que muchos se alteraban con la supuesta "verdadera historia de Rug Rats". Me pareció interesante, dado que nunca había pensado en la posibilidad de que (obvio, dentro del universo de la caricatura) no existieran los protagonistas... pero nada más.

Recién leo en un tumblr -que ignoro cómo se ha colado a mi lista de blogs a seguir- una historia que gira al rededor del mundo infantil Nickelodeonense y que es, por lo menos, mucho más perturbadora que las fantasías de drogas y transtornos en pañales...

Pueden leerla aquí.

Moroso

Era la segunda llamada en menos de una hora. Había dejado de contestarles desde que comprendió que no querían explicaciones, pedían dinero y de eso no tenía nada.
Medio año desempleado, cinco meses atrasado en pagos.
No solvencia. Buró de crédito. Lista negra. Cobranzas. Amenazas de embargos. Intimidaciones. Amenazas de prisión.
Estaba desesperado.
Los intereses se comían cualquier esfuerzo por aminorar la deuda que crecía sin control.

Las mensualidades ya ni siquiera correspondía con lo que les había comprado.
Las letras se habían disparado...
La B, la A, la N y la G.

Al día siguiente comenzarían a cobrarle a la viuda.